5º y 6º en las Cabañas

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El sol se pone sobre la braña de los robles de la pedriza, y lo que podría parecer un ocaso más sobre el oceano de piedras que conforma nuestra sierra, se ha convertido sin embargo en el término de un día inolvidable. 

Idir y Nico trotando sin parar, sin despegarse ambos de esa sonrisa suya tan habitual ; Hugo recibiendo una clase de conducción ‘exprés’ (¡todo controladísimo Inma!), y Alvaro Zorzo, Susu y Juan Torija saltando de roca en roca como sólo ellos saben hacer. Santi Moles y Alvaro Salcedo dieron gala de su ‘maña y salero’ para la escalada -‘no todo ha de ser tenis’, que diría Cervantes- y Miguel Bazán acompañándole con su interminable repertorio de gestos. Jesús, como siempre, el recurso al que todo el mundo acude cuando parecen no quedar más historias: el siempre saca alguna de la chistera. Y, ¿cómo olvidarnos de David Consuegra? Un valiente enfrentándose a multitud de retos en una de sus primeras salidas fuera de casa. Javier Villacres consiguió recordarnos aquel famoso poema de quevedo -Erase un hombre a una nariz pegado-, aunque en su caso el orificio nasal fuera reemplazado por una botella (seguro que sabéis a qué juego me refiero). Henry y Adrián  dominaron con soltura las distintas partidas de juegos de mesa y aunque no lo parezca, Juan Martín Zorzo sobrevivió -y disfrutó sin fútbol.. Y aunque me gustaría exclamar que ‘¡hay vida más alla de las patadas al esferico, eureka!, acabó liderando un partido de fútbol para poner cierre a tan bonita odisea. 

Y por supuesto, echamos de menos cada minuto a Diego, Pelayo, Javier Manzanares, Alvaro Maeso, rafa Cela, Javier Luis.. ¡La próxima no podéis perdérosla!

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